Casi todo lo que se escribe sobre recaudación de fondos trata de cómo redactar el texto y cómo difundirlo. Esto trata de lo otro: qué pasa con el dinero desde que alguien pulsa «donar» hasta que se puede usar, que es lo que decide si una recaudación urgente sirve para algo.
Dónde está el dinero mientras tanto
Hay dos arquitecturas posibles y cambian todo lo demás.
Con saldo intermedio, que es el modelo de casi todas las plataformas conocidas. Lo que se dona entra en una cuenta de la plataforma, a su nombre. Ahí se acumula, y quien creó la causa ve un número en un panel. Ese número todavía no es dinero suyo: es una anotación. Para convertirlo en dinero hay que pedir una retirada, que alguien la apruebe y esperar.
Sin saldo intermedio, cada aportación va directamente a quien creó la causa. No hay un panel con un saldo porque no hay un saldo: lo que llega, ya es suyo.
De esa diferencia salen casi todas las demás. Si hay saldo intermedio, hay plazo, hay autorización y hay alguien que puede retenerlo. Si no lo hay, el único plazo es el del medio de pago.
Así funciona Causfy: las aportaciones van directas a la cuenta o a la billetera de quien creó la causa. No hay saldo que consultar porque no hay saldo nuestro.
Las tres formas de cobrar, incluida la que no se ve
Mover dinero cuesta dinero: el medio de pago cobra siempre, y la plataforma tiene que sostenerse. Lo que hay que mirar es quién paga, y si está escrito antes de empezar o se descubre al cobrar.
Un porcentaje de lo recaudado. Se descuenta antes de que llegue, así que es la más fácil de comprobar de las tres: se ve en el número final.
Una cuota de quien crea la causa. Menos frecuente, y tiene la ventaja de no depender de cuánto se recaude.
Una propina para la plataforma, marcada por defecto. Aparece en la pantalla de pago, ya activada, y la paga quien dona sin haber ido a buscarla. Se puede quitar, casi siempre en un desplegable pequeño. Así se financian casi todas las plataformas que se anuncian como gratuitas, y es el mecanismo del que menos se habla porque, técnicamente, es verdad que no cobran al organizador.
Lo que cambia el resultado es dónde está escrito.
Todo o nada, o lo que se recaude
Segunda decisión de arquitectura, y hay que mirarla antes de empezar.
Todo o nada: si no se llega a la cifra, se devuelve todo y la recaudación no sirvió de nada. Tiene sentido para fabricar algo que solo existe si hay dinero suficiente.
Lo recaudado se entrega, llegue o no llegue a la meta. Es lo que tiene sentido para un gasto médico, una reparación o una urgencia, porque la mitad del dinero sigue siendo la mitad del problema resuelto.
Para una causa solidaria, la segunda casi siempre. Si la plataforma no dice cuál de las dos aplica, pregúntalo antes de publicar nada.
Las cuatro preguntas que valen para cualquier plataforma
Sirven en todas y se contestan en cinco minutos en su propia web. Si alguna no tiene respuesta escrita, eso ya es la respuesta:
- ¿Os quedáis un porcentaje de lo que recaude?
- ¿Hay algo marcado por defecto en la pantalla de pago que pague quien dona?
- ¿Cobro aunque no llegue a la meta?
- ¿Cuántos días pasan desde que alguien dona hasta que puedo usar el dinero?
Por dónde puedes cobrar no es igual en todas partes
Esta es la comprobación que más gente se salta, y conviene hacerla en el sentido correcto, porque la intuición está al revés.
Hay tres vías, tarjeta, ingreso en cuenta bancaria y billetera, y no están las tres en todos los países. Lo que cambia de un país a otro es cómo puedes cobrar tú, no cómo puede pagar quien dona. Una tarjeta paga desde casi cualquier sitio. Lo que no existe en todas partes es la posibilidad de darse de alta para recibir por esa vía, porque cobrar con tarjeta obliga a abrir una cuenta a nombre de quien crea la causa y la pasarela no las abre en todos los países.
Desde España y desde México se puede cobrar por las tres vías. Desde Colombia, por ingreso en cuenta bancaria y por billetera, pero no con tarjeta, aunque quien done desde Colombia pague con la suya sin ningún problema.
Da igual lo bien escrita que esté la campaña si el dinero no tiene por dónde llegarte. La lista al día, país por país, está en la página de cobertura.
Una cosa más sobre la billetera
Cuando la aportación va a una billetera de autocustodia, no hay nadie en medio que pueda retenerla, ni nosotros: va de quien aporta a quien recibe. Eso es lo que la hace llegar igual a países donde ni la tarjeta ni el banco llegan.
La contrapartida honesta es que la autocustodia es exactamente eso: si se pierden las claves, no hay un botón nuestro para recuperarlas, porque no tenemos ese botón para nadie.
Y si hace falta empezar por el principio
Qué es todo esto y qué tipos hay está en qué es el crowdfunding. Cómo se monta, paso a paso, en cómo hacer un crowdfunding.
Así funciona una causa en Causfy: crearla no cuesta nada, no nos quedamos con parte de lo que recaudes y el dinero va directo a ti.
Preguntas frecuentes
¿Dónde está el dinero mientras dura una recaudación de fondos?
En casi todas las plataformas, en una cuenta de la plataforma, a su nombre, hasta que se pide retirarlo. Eso es lo que hace que exista un plazo de cobro y que alguien tenga que autorizarlo. No es así en todas: hay modelos en los que cada aportación va directamente a quien creó la causa y no hay saldo intermedio.
¿Cuánto se queda una plataforma de recaudación de fondos?
Hay tres maneras de cobrar y conviene reconocer las tres: un porcentaje de lo recaudado, una cuota de quien crea la causa, o una propina marcada por defecto en la pantalla de pago que paga quien dona. La tercera es cómo se financian casi todas las que se anuncian como gratuitas.
¿Cuánto tarda en llegar el dinero de una recaudación?
Depende de quién lo tenga mientras tanto. Si hay un saldo intermedio, hay un plazo y una autorización. Si cada aportación va directa a quien recibe, el plazo es el del medio de pago y nada más. Es la pregunta que más conviene hacer si la necesidad tiene fecha.
¿Se cobra aunque no se llegue a la meta?
Según la plataforma, y es una diferencia enorme. Algunas funcionan a todo o nada: si no se alcanza la cifra, se devuelve todo. Otras entregan lo recaudado en cualquier caso. Para un gasto médico o una urgencia, la segunda es casi siempre la que tiene sentido.
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