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Nuestra posición

Tu privacidad no está a la venta. Punto.

En internet lo habitual es que el usuario sea el producto. Causfy está construido para que eso no pueda pasar. Esto es lo que hacemos y lo que no, sin letra pequeña.

Firmar dice algo de ti

Qué te importa, a qué te opones, con quién estás. No es un dato más. Es de lo más íntimo que puedes dejar en internet, y la mayoría de las plataformas de firmas viven precisamente de eso.

Nosotros no. Y no es una promesa: es cómo está construido Causfy.

No podemos leer tu firma. Literalmente.

Cuando firmas, tu nombre y tu email se cifran con una llave partida en dos: una mitad la tiene quien creó la causa y la otra la tenemos nosotros. Hacen falta las dos para leer algo, y la de quien creó la causa no sale nunca de sus manos. Nadie en Causfy puede abrir la lista de firmantes de una causa: ni el equipo técnico, ni la dirección, ni nadie que entrara en nuestros servidores.

Es el mismo principio que una caja de seguridad de un banco: el banco guarda la caja, pero no puede abrirla sin la llave del cliente.

No vendemos tus datos. No podríamos aunque quisiéramos.

No hay publicidad en Causfy. No hay anunciantes, ni intermediarios de datos, ni «socios» a los que cedamos listas. No trazamos un perfil tuyo para nada. Y lo que no se puede leer, tampoco se puede vender.

No hace falta cuenta para firmar

Firmas, confirmas tu email con un código de un solo uso, y ya. No te pedimos que te registres ni que inventes una contraseña.

Lo que se ve de ti lo decides tú

En la causa aparece tu nombre de pila y hace cuánto firmaste. Nada más. Y si prefieres que no aparezca ni eso, puedes ocultarlo.

Si verificas tu identidad, no nos quedamos nada

Algunas causas piden que demuestres quién eres con tu documento y una verificación biométrica. Esa comprobación ocurre en el momento, en memoria, y se descarta al terminar: no guardamos la imagen de tu documento, ni tu cara, ni ningún dato de ella. Si vuelves a firmar con ese nivel, la repites, porque no hay nada guardado.

El dinero tampoco pasa por aquí

Cuando una causa recauda fondos, cada aportación va directamente de quien aporta a quien recauda. Causfy no toca ese dinero en ningún momento y no ve los datos de tu tarjeta: los recoge el proveedor de pagos, en su propia pantalla.

Sin rastreadores en la web

Esta web no carga tipografías de Google, ni iconos de terceros, ni nada que avise a otra empresa de que has entrado. Si medimos visitas es porque has dicho que sí en un aviso donde rechazar cuesta exactamente lo mismo que aceptar; hasta entonces no se guarda nada en tu dispositivo para medirte.

La inteligencia artificial no te ve

El asistente que ayuda a los creadores a redactar y gestionar sus causas trabaja con recuentos y con lo que ya es público. Nunca accede a los datos de quienes firman. Y funciona en servidores de la Unión Europea.

Lo que sí guardamos

De quien crea una causa sí guardamos lo necesario para que funcione: su cuenta, sus causas y, si recauda, lo que la ley exige para poder cobrar. Lo tratamos en servidores de la Unión Europea, no lo vendemos a nadie y, cuando cierra la cuenta, deja de usarse y se elimina en los plazos que marca la ley.

Lo que haces en Causfy es tuyo. Y de nadie más.

Todo esto está escrito, con el detalle que exige la ley, en la Política de Privacidad. Esta página existe para que no haga falta leerla para entender lo esencial.

Leer la Política de Privacidad

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