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Guía5 min de lectura

Plataformas de crowdfunding: qué comparar antes de elegir

Seis preguntas que se contestan en cinco minutos en la web de cualquiera, y por qué las listas de «las diez mejores» no contestan ninguna.

Escrito por Nolides Velásquez

Buscar plataformas de crowdfunding devuelve listas de «las diez mejores», y casi ninguna contesta lo que hace falta saber, porque están escritas desde fuera y ordenadas por quién paga por aparecer.

Estas son las seis preguntas que sí lo deciden. Se contestan en cinco minutos en la web de cualquiera, y la que no tenga respuesta escrita conviene preguntarla por escrito antes de decidir nada.

Antes de las seis: de qué tipo estamos hablando

Empezar por aquí evita comparar cosas que no hacen lo mismo. «Crowdfunding» cubre cuatro cosas distintas y las plataformas están especializadas.

Si vas a financiar un producto que todavía no existe y entregar recompensas, unas. Si lo tuyo es una causa en la que quien aporta no recibe nada, otras. Si es inversión o préstamo, ya estás en otro mercado, con supervisión y autorizaciones.

Los cuatro tipos y en qué se diferencian están en qué es el crowdfunding.

1. ¿Se quedan un porcentaje de lo recaudado?

La primera y la más directa. Se descuenta antes de que el dinero llegue, así que se nota en el número final.

2. ¿Qué hay marcado por defecto en la pantalla de pago?

Esta es la que casi nadie hace, y la que más cambia el resultado.

Muchas plataformas incluyen una propina para la plataforma ya activada en el momento de pagar. Quien dona la paga sin haberla buscado, y quitarla suele estar a un desplegable de distancia. Es el mecanismo con el que se financian casi todas las que se anuncian como gratuitas: técnicamente no le cobran nada a quien crea la causa.

Si no lo miras, estás comparando dos cosas que no son comparables.

3. ¿Cobro aunque no llegue a la meta?

Hay plataformas de todo o nada: si no se alcanza la cifra, se devuelve todo. Tiene sentido para fabricar algo que solo existe si hay dinero suficiente.

Para un gasto médico, una reparación o una urgencia casi nunca lo tiene: la mitad del dinero sigue siendo la mitad del problema resuelto.

4. ¿Cuántos días pasan hasta que puedo usar el dinero?

Depende de una cosa que no suele estar en la portada: quién tiene el dinero mientras tanto.

Si hay un saldo intermedio en una cuenta de la plataforma, hay una retirada que pedir, alguien que la aprueba y un plazo. Si cada aportación va directa a quien creó la causa, el plazo es el del medio de pago y ya está.

Cómo funciona cada arquitectura por dentro está en cómo funciona una recaudación de fondos.

Si la necesidad tiene fecha, esta pregunta pesa más que la comisión.

5. ¿Por dónde puedo cobrar yo, desde mi país?

La comprobación que más gente se salta, y hay que hacerla en el sentido correcto. No se trata de si tus donantes pueden pagar, porque con tarjeta se paga desde casi cualquier sitio. Se trata de si tú puedes darte de alta para cobrar desde donde estás, que es cosa distinta y mucho más restringida, porque cobrar con tarjeta obliga a abrir una cuenta a tu nombre en una pasarela.

Hay tres vías, tarjeta, ingreso en cuenta bancaria y billetera, y no están las tres en todos los países. Aquí, la lista al día está en la página de cobertura.

6. ¿Qué pasa con los datos?

De quien dona y tuyos. Si se ceden a terceros, si se usan para publicidad, si quien aporta acaba en una lista de correo que no pidió.

Es la menos vistosa de las seis, y la única cuya respuesta te va a sobrevivir a la campaña: la campaña dura semanas y esos datos duran años.

Qué hacemos distinto, para que la comparación sea justa

Ya que esto es una guía de comparación escrita por una plataforma, lo honesto es decir dónde estamos:

  • No nos quedamos un porcentaje de lo recaudado y no hay nada marcado por defecto en la pantalla de pago.
  • No hay saldo intermedio. Lo que se aporta va directo a la cuenta o a la billetera de quien creó la causa.
  • Se puede aportar en cripto, con billetera de autocustodia, que es lo que hace que llegue a sitios donde ni la tarjeta ni el banco llegan.
  • Fondos y firmas en el mismo sitio, que es poco común: casi todo el mercado hace una cosa o la otra, y hay muchas causas que necesitan las dos.
  • Cada firma lleva su certificado con sello digital, anclado, comprobable por cualquiera sin depender de nosotros. Con tres niveles: simple, avanzada y la cualificada en preparación, sin fecha.

Y lo que no: somos nuevos, y una plataforma grande te trae público propio que nosotros no te traemos. Si lo que buscas es que la plataforma difunda por ti, esto no lo hace. Las aportaciones las traes tú, como en casi todas.

Cómo usar las seis

Abre tres candidatas en tres pestañas y contesta las seis en cada una, por escrito. Media hora.

Lo que más dice de una plataforma no suele ser ninguna respuesta concreta, sino cuántas hay que deducir o preguntar por un formulario porque no están escritas en ningún sitio.

Cuando tengas decidido dónde, cómo montarla está en cómo hacer un crowdfunding paso a paso.

Así funciona una causa en Causfy: crearla no cuesta nada, no nos quedamos con parte de lo que recaudes y el dinero va directo a ti.

Preguntas frecuentes

¿Qué hay que mirar al comparar plataformas de crowdfunding?

Seis cosas: si se quedan un porcentaje de lo recaudado, qué hay marcado por defecto en la pantalla de pago, si cobras aunque no llegues a la meta, cuántos días tarda el dinero en llegarte, por qué vías puedes cobrar tú desde tu país y qué pasa con tus datos y los de quien dona.

¿Cuál es la mejor plataforma de crowdfunding?

Depende de qué estés recaudando. Para financiar un producto que aún no existe y entregar recompensas, unas. Para una causa solidaria en la que quien da no recibe nada, otras. Lo primero que hay que decidir es de cuál de los cuatro tipos de crowdfunding se trata, y el nombre después.

¿Hay plataformas de crowdfunding gratuitas?

Hay muchas que se anuncian así, y suele ser cierto en el sentido estricto de que no le cobran nada a quien crea la causa. Lo que hacen casi todas es poner una propina marcada por defecto en la pantalla de pago, que paga quien dona. Conviene mirarlo, no porque esté mal, sino porque es lo que de verdad se está comparando.

¿Puedo cambiar de plataforma a mitad de campaña?

Técnicamente sí, pero se pierde casi todo: el enlace que la gente ya compartió, el progreso visible y la confianza que da una página con movimiento. Por eso las seis preguntas se hacen antes y no después.

Temas

  • Plataformas
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Crearla no cuesta nada y no nos quedamos una parte de lo que recaudes. El dinero va a tu cuenta o a tu billetera.

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